lunes, 25 de febrero de 2013

GUAJONA


La Guajona, que en otros tiempos recibió el nombre de Lumia, es una vieja delgadísima y siniestra... tapada de la cabeza a los pies con un manto negro... Lo único que se le ve son las manos... renegridas y sarmentosas, los pies... que en realidad son patas de pájaro... y la cara, una cara amarilla, rugosa, consumida... sembrada de pelos y verrugas... con ojos diminutos y brillantes como estrellas... nariz aguileña y una boca de labios delgados y descoloridos en la que se ve un único diente, negro y enorme como un puñal... pues le llega hasta por debajo de la barbilla...La Guajona no vive de día y nadie sabe dónde se mete a la luz del sol... aunque se cree que bajo tierra o en profundas cuevas... Por la noche sale y pasa como una sombra confundiéndose entre estas... Entra en las casas sin hacer ruido... se acerca a los niños y jóvenes sanos cuando están durmiendo y les clava su diente largo y afilado en una vena... para de esta manera beberles la sangre y dejarlos descoloridos y débiles... Es, por tanto... la mujer vampiro de Cantabria.A pesar de su crueldad, hay que decir que sus ataques no son mortales y no mata a sus víctimas...Guajona es un aumentativo de Guaja, presente también en la vecina mitología asturiana como Guaxa

sábado, 2 de febrero de 2013

Kitsune


Nine tailed Fox by Vyrilien (Caroline Lahaise)
Espíritu o yokai con forma de zorro que protege bosques y aldeas. Inteligente con habilidades mágicas, estas aumentan con edad y la adquisición de conocimientos. Por lo demás, la edad, la sabiduría y el poder de un kitsune son también mayores a medida que aumenta el número de colas, siendo el más poderoso el kitsune de nueve colas.
Está asociado al dios shinto (kamiInari, dios de la fertilidad, de la agricultura, del arroz y de los zorros, tanto como mensajero como sirviente del mismo; aumentando así su poder sobrenatural.
Entre sus poderes más notables se encuentra la capacidad de adoptar la forma humana, concretamente como mujer joven (habilidad que se aprende a cierta edad normalmente a los 100 años). En alguna leyendas, el espíritu se desenvuelve como un ser que aprovecha de su forma de jovencita  para hacer travesuras; en otras , el animal desempeña funciones de fiel guardián, amiga, amante o esposa. 
Para transformarse en humano, se debe poner juncos, una hoja de gran tamaño o una calavera sobre su cabeza. Las formas que puede asumir son de mujeres hermosas, chicas jóvenes o de hombres ancianos. Estas formas no estaban limitadas por la edad o por el sexo del zorro . Había una creencia popular en el Japón medieval en la que si se encontraba una mujer solitaria, especialmente al ocaso o durante la noche, podía ser un zorro
Como consecuencia de todos estos atributos mágicos, al kitsune se le ofrecen regalos como si fuera una deidad.
 Existen dos clases comunes de kitsune:
  •  Los zenko son benevolentes y celestiales asociados con el dios Inari; ellos son simplemente llamados zorros de Inari
  • Los yako o zorros de campo, son salvajes, tienden a ser traviesos e inclusive malvados. Atacaban a los samuráis demasiado orgullosos, comerciantes codiciosos y plebeyos pretenciosos, mientras que los más malvados abusaban de los comerciantes pobres y granjeros o sobre los monjes budistas devotos. Sus víctimas eran usualmente varones; ya que a las mujeres eran poseídas. Otro truco usado por estos embaucadores son la seducción, robo de comida, humillación del arrogante o venganza con insultos.
by Balaa

 Las tradiciones locales añaden otras clases de kitsunes. Por ejemplo, un ninko, es un espíritu de zorro invisible que los humanos sólo podían percibirlo cuando eran poseídos por ellos. El kitsunetsuki literalmente significa "el estado de estar poseído por un zorro". La víctima es principalmente una mujer joven, en la que el zorro entra debajo de sus uñas o a través de sus senos. En algunos casos, la expresión facial de la víctima cambia de una forma que es parecida a la de un zorro. La tradición japonesa menciona que la posesión de un zorro puede hacer que si la víctima es analfabeta tenga la habilidad temporal de leer. Cabe anotar, que al liberarse de la posesión, la víctima no será capaz de comer tofu, azukimeshi, u otra comida que le agrade a los zorros.
El exorcismo, a veces realizado en un santuario de Inari, puede inducir a un zorro a abandonar su huésped.  En el pasado, cuando no era posible el exorcismo con métodos benevolentes o si no estaba un monje, las víctimas del kitsunetsuki eran golpeados o quemados para forzar el abandono del espíritu. 
Otra tradición clasifica a los kitsune en trece tipos definidos por la clase de habilidades sobrenaturales que posea el kitsune.
Como se ha comentado anteriormente, los kitsune sobresalen por su cantidad de colas, que llegan a tener un máximo de nueve . A mas colas,  indica un zorro más longevo y más poderoso; de hecho, algunas narraciones populares mencionan que un zorro tendrá colas adicionales cuando haya alcanzado los mil años. Cuando un kitsune obtiene su novena cola, su pelaje se vuelve blanco o dorado. Los zorros de nueve colas o kyūbi no kitsune tienen la habilidad de ver y oír cualquier suceso que ocurra en el mundo. Otras historias le atribuyen sabiduría infinita.
En algunas historias, los kitsune tienen dificultad en esconder sus colas cuando se transforman en seres humanos; la aparición de la cola, cuando el zorro se emborrachaba o se descuidaba, es una forma habitual de descubrir la verdadera identidad de la criatura. Otras formas de descubrir la identidad de los kitsune eran que como seres humanos aún tenían rasgos parecidos al zorro, también les cubre un pelaje fino, tienen una sombra en forma de zorro, o su propio reflejo revelaba su identidad. El término kitsune-gao (literalmente "cara de zorro") se refiere a las mujeres humanas que tienen una cara angosta con ojos muy juntos, cejas delgadas y pómulos salientes, cara considerada atractiva.
 Estos espíritus tienen fobia y desprecio a los perros, incluso en su forma humana, y algunos se turban ante su presencia al punto que se convierten en zorros y huyen. 
zorro de nueve colas y cachorro, de Sakimichan
Entre otras habilidades se le atribuyen la posesión, la aparición de fuego o luz en la boca o en las colas (son conocidos como kitsune-bi; literalmente "zorro de fuego"), la manifestación voluntaria en los sueños de otros, la capacidad de volar, invisibilidad, y creación de ilusiones bien elaborados que son casi indistinguibles de la realidad. En algunas historias se menciona al kitsune con poderes más grandiosos, como curvar el tiempo y el espacio, volver locas a las personas, o tomar formas fantásticas como un árbol de considerable altura o una segunda luna en el cielo. Otros tienen características similares a los vampiros o los súcubos y se alimentan de la energía vital o del espíritu de los seres humanos, generalmente a través del contacto sexual.
Los kitsune también están conectados con el budismo a través de Dakiniten, una diosa menor que se combina con el aspecto femenino de Inari. Dakiniten es representada como un bodhisattva femenino portando una espada y cabalgando un zorro volador de color blanco. 
Pueden usar sus poderes para el beneficio de su compañero o huéspedes mientras el ser humano lo trate con respeto. Como yōkai, sin embargo, los kitsune no comparten la moralidad humana, y un kitsune está establecido en una casa a su estilo, por ejemplo, se lleva el dinero del huésped o artículos que han sido robados de las casas vecinas. Las casas abandonadas eran guaridas comunes para ellos.  
Las historias distinguían los regalos del kitsune con los pagos del kitsune. Si un kitsune ofrecía un pago o recompensa que incluía dinero o bienes materiales, parte o todo el pago consistiría de papel viejo, hojas, ramitas, piedras u objetos similares sin valor que están bajo un hechizo que los hace aparentar como bienes con valor. Los verdaderos regalos del kitsune eran usualmente intangibles, como la protección, conocimiento o larga vida.
El kitsune Kuzunoha muestra una sombra en forma de zorro aún transformado como humano. Kuzunoha es una figura famosa en el folklore y es un personaje en el kabuki. Pintura de Utagawa Kuniyoshi.
Los kitsune son muy conocidos como amantes, usualmente en historias que involucran un joven varón humano y un kitsune que toma la forma de una mujer humana. Los kitsune pueden ser seductores, pero estas historias ofrecen un aspecto más romántico. Típicamente, el hombre joven desconoce que se casa con un zorro, quien se muestra como una esposa devota. El hombre eventualmente descubre la verdadera identidad del zorro, y la esposa es forzada a dejarlo. En algunos casos, el esposo despierta de un sueño, con inmundicia, desorientado y lejos del hogar. Él debe entonces regresar a confrontar a su abandonada familia deshonrada.
Muchas historias presentan a las esposas zorro teniendo hijos. Si los hijos son humanos, heredan cualidades físicas especiales o sobrenaturales.
En otras culturas, hay casos muy similares a este mito, y se sospecha de un origen comúnAsí, por ejemplo, en China hay historias acerca del huli jing, un espíritu de zorro  que posee nueve colas. En Corea existe el kumiho (zorro de nueve colas), es una criatura mitológica que llegaba a vivir los mil años. Cierto es, que existen diferencias, como por ejemplo el kumiho que es visto como un ser maligno, opuesto a su contraparte japonesa.